FINANZAS PARA NO FINANCIEROS

Cuando hablamos de finanzas para financieros nos referimos propiamente a cursos o programas de formación dirigidos a profesionales y directivos que no se especializan en finanzas pero que requieren entender sus conceptos para comprender ciertos informes contables de la empresa, analizar  la rentabilidad y riesgos de las inversiones, planificar actividades, adquirir una visión global del mercado  y  de esa forma poder realizar una mejor  gestión de los  proyectos.

En este post haremos una revisión de los conceptos fundamentales de las finanzas, las herramientas con las que cuenta y, el control financiero, entre otros aspectos.

Conceptos básicos de las finanzas

El mundo financiero se mueve en base a muchos factores distintos ya que el mercado está en constante cambio lo que  implica que hay que estar bien preparado para un buen manejo empresarial.

Aprender finanzas es actualmente una prioridad para directivos y profesionales pues los conceptos básicos de esa área económica hará que usted posea las mínimas habilidades básicas para poder formular estrategias y tomar las mejores decisiones al menor costo.,

Entre las muchas cosas que se pueden aprender de las finanzas con miras a las toma de decisiones al invertir es primeramente el valor del dinero en el tiempo y en segundo lugar, el costo de oportunidad de los recursos.

La inflación y la rentabilidad se ven afectadas por el entorno sociocultural, lo que con el paso del tiempo cambia el coste de todos los productos. Por esta razón el momento en el que se realizan las inversiones es tan relevante.

El riesgo y el retorno de las inversiones es otro concepto indispensable. Por lo general se entiende que un mayor riesgo de inversión posiblemente equivalga a una mayor recompensa, aunque esto no sea una garantía, mientras que un menor riesgo conlleva a un retorno potencialmente menor.

Con el fin de controlar estas inversiones y el desarrollo de la organización muchos empresarios recurren a su diversificación, por ejemplo,  en metálico, acciones o bonos, suponiendo una mayor seguridad al cubrir un mayor número de opciones, así como a cursos de finanzas para no financieros, donde se abordan estas problemáticas.

El Control Financiero como forma de gestión empresarial

El proceso de planeación seguido del control financiero es algo esencial en el desarrollo de cualquier tipo de empresa.

Se trata de una estimación y proyección de las ventas realizadas en la empresa así como los ingresos que se obtienen y los activos que posee. Este proceso de planeación se realiza en base a las diferentes estrategias y alternativas existentes durante el proceso de producción y ventas y tiene en cuenta los recursos que la empresa requiere para sus objetivos.

Por otro lado, el control financiero  viene a ser la fase de ejecución durante los cuales se llevan a cabo los planes financieros de la empresa. En este tipo de control económico el objetivo es  la retroalimentación de los propios recursos, ajustando todo lo necesario para que los planes empresariales puedan llevarse a cabo aun con los imprevistos que se puedan dar en el proceso.

En todo proyecto empresarial es necesaria una buena gestión para que el negocio sea un éxito. Y en ese sentido, la planeación o planificación y el control financiero son dos de los elementos más eficaces. Gracias a ellos, se toman decisiones que van a afectar positivamente al desarrollo de la empresa y sus beneficios.

La planificación se puede decir es el paso previo al control financiero puesto que sirve para prever las necesidades de la compañía en cuanto a su funcionamiento y las posibles consecuencias que pueden aportarle a la misma. Esto implica una evaluación de sus gastos e ingresos y la proyección futura que se espera obtener a corto, medio y largo plazo.

Una vez que se ha realizado la planificación se pasa al control financiero con el que se pretende identificar los problemas del negocio para poder realizar las correcciones necesarias que eviten su repercusión  en los años posteriores.

De esta manera la principal función del control financiero es hacer que todos los departamentos sean conscientes de la situación empresarial y promover su motivación a través de sistemas de recompensa cuando se alcanzan los objetivos establecidos.

Si se utilizan adecuadamente, estas dos herramientas se puede lograr una gestión empresarial eficaz que mejore las opciones del negocio en el mercado.

Las principales herramientas de la gestión financiera

No cabe duda que actualmente  el dominio de las finanzas es fundamental para sobrevivir en un mercado cada vez más competitivo. Los empresarios necesitan realizar inversiones para que su negocio se mantenga vivo al mismo tiempo que requieren financiación de otras empresas o grupos para poder seguir desarrollando su actividad.

El objetivo central de la función financiera es que la empresa genere beneficios y para lograrlo se hace uso de una serie de herramientas financieras que favorezcan el buen uso de su capital.

La primera herramienta de la que se sirve el departamento financiero es el presupuesto empresarial  que no es otra cosa que la expresión del plan operativo de la empresa que incluye la toma decisiones acerca de los recursos en los que se va invertir el dinero de la empresa para lograr la productividad y rentabilidad. Para ello se analizan diversos factores como la inflación, los costes y las ganancias esperadas y el tiempo estimado. .

Existen por supuesto, otras herramientas como el punto de equilibrio y nivel de ventas; el estado de flujo de efectivo; el balance general, el estado de resultados, contabilidad de costes  y otros indicadores.

Por otro lado están las herramientas de financiación que se van a emplear en la creación y el mantenimiento de la firma. Aquí entran en juego distintas opciones pero todas ellas implican un coste en mayor o menor medida y es la obligación del empresario elegir la que mejor se adapte a su negocio.

Por ejemplo, algunas empresas parten de fondos internos, aunque suele ser lo menos habitual, mientras que otras en su gran mayoría optan por créditos, préstamos a mediano y largo plazo o acciones. Actualmente también hay alternativas de financiación como el crowdfunding, leasing, renting, etc que utilizan principalmente pequeñas empresas

Cómo crear una nueva actividad empresarial

Para iniciar una nueva actividad empresarial son necesarios tres elementos fundamentales: la idea del negocio, el capital (dinero con recursos propios u obtenido mediante algún tipo de financiación)   y la inversión de dicho capital que requiere de una previa planificación.

para ese dinero para que la idea se convierta en una realidad.

Una vez que el empresario emprendedor tiene definida su idea y no cuenta con el suficiente capital debe recurrir a las fuentes de financiación o crédito para empresas, también llamadas orígenes de los fondos, que son aquellas entidades  de donde se puede obtener el dinero necesario para llevar a cabo la idea empresarial.

Estas fuentes de financiación pueden ser:

  • Aportaciones de los socios en forma de capital. Esto constituye el patrimonio neto de la empresa; no tiene fecha de devolución y sólo se reintegraría en caso de disolución de la empresa.
  • Financiación externa procedente de leasing, acreedores, préstamos bancarios, hipotecas, etcétera. Este pasivo no corriente lo constituyen deudas adquiridas con terceros que deberán ser reembolsadas en los plazos pactados

El  patrimonio neto, el pasivo y el activo constituyen los elementos principales del balance de la empresa.

Más información sobre finanzas empresariales las puede encontrar en: Formación en Financiación Básica de la empresa.

Obtenido el capital necesario para crear la empresa, el siguiente paso es lo que se conoce como inversión o aplicación de fondos es decir, en qué se va a emplear el dinero, lo cual variará enormemente según la idea empresarial.

La inversión que requiere de un análisis previo, sirve en términos generales para crear la infraestructura necesaria y recursos para iniciar la actividad de la empresa. Por ejemplo, se puede utilizar para pagar un local, un alquiler, comprar mobiliario de oficina, equipos informáticos, fotocopiadoras, adquisición de vehículos, software, entre otros

Toda aquella infraestructura y recursos vienen a ser el activo de la empresa que equivale al valor total del pasivo más el valor total del patrimonio.

La utilidad de las previsiones financieras

Esta utilidad de las previsiones financieras a la que nos referimos no queda reducida al campo de planificación a largo plazo, ya que éstas forman un procedimiento económico y rápido para lograr proyecciones financieras  sobre los niveles de rendimiento, viabilidad, rentabilidad  y sostenibilidad de un negocio con un elevado y razonable grado de exactitud.

Además, también son utilizadas para la planificación a corto plazo con el fin de obtener:

  • Un primer acercamiento a los estados financieros anuales mediante un procedimiento que resulta más breve que el proceso presupuestario.
  • Simulaciones financieras para diferentes situaciones futuras.
  • Un análisis de sensibilidad del impacto que pueden tener ciertos factores o determinadas decisiones sobre cualquier variable económico-financieras, lo que a su vez permitirá identificar variables críticas para la gestión.
  • Una aproximación global al presupuesto anual de tesorería pudiéndose proyectar los balances previsionales bien por meses bien trimestres en función de las necesidades.

En cualquier curso sobre previsiones financieras no enseñan que estas son realmente útiles para analizar el impacto de las decisiones que se han adoptado previamente en las diferentes áreas operativas de la empresa; a su vez, esto permite una mejor coordinación de la actuación entre dichas áreas así como evaluar el impacto y el coste de sus respectivas decisiones en términos económico-financieros. Las previsiones financieras permitirán controlar de forma eficaz y sencilla el cumplimiento de los objetivos de cada una de las áreas de la empresa.

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